Transmilenio o Metro esa es la cuestión: Jorge Enrique Diaz Varela*

Tras el estudio hecho por la Universidad Nacional en el que concluyo que "Paisaje urbano ha sido deteriorado por Transmilenio", y es que la gran cantidad de obras realizadas para el sistema han ido dañando y afeando a la ciudad, además de aumentar la percepción de ser zonas desagradables e inseguras.
  Nataly Díaz la experta de la Universidad Nacional que realizo esta investigación logro encontrar en su recorrido por las diferentes troncales, edificios abandonados y lugares vacíos que quedaron después de la realización de las obras de infraestructura.
   La investigadora logro identificar “64 fachadas inactivas, 43 espacios vacíos y 52 inmuebles abandonados” y concluye diciendo Nataly Díaz que: “estos espacios son el resultado de las demoliciones y muchas edificaciones fueron abandonadas, porque el paso de este medio de trasporte afectó el comercio de la zona”
   Otra conclusión de este informe es que se logró establecer que la obra ha empobrecido el paisaje urbano además de incrementar la percepción de inseguridad de la ciudad en los entornos donde se desarrollan las troncales de Transmilenio.
   Ahora bien y teniendo en cuenta lo afirmado por el alcalde Enrique Peñalosa en días pasados según el tren de cercanía es un cáncer y que “Necesitamos Transmilenio por todos lados, es la única esperanza porque la única manera para que nuestro sistema de movilidad se acerque a cubrir costos es tener muchas más troncales, es más eficiente”, vemos algunos contrastes entre el metro de Medellín y el gusano rojo de Bogotá.
   1-    La existencia o no de voluntad política de los gobernantes, una debilidad clara en la ciudad capital y una fortaleza de los paisas, y es que la gestión en el tema metro de todas las administraciones pero en especial en la primera y lo que se vislumbra de la segunda de Peñalosa, el metro se detendrá como proyecto de integración de la movilidad en contraste con el impulso que se pretende dar a Transmilenio. 
   2-    Mientras que en Medellín se Construyó una columna vertebral, que para él, caso de  Medellín es el rio como eje principal y se estableció un sistema de alimentación desde los cerros, en Bogotá debido a los negociados en otrora orquestados por políticos y propietarios de la concesión de rutas genero un desorden sin nada de planeación y hoy encontramos que realmente no existe un eje en la capital para el trasporte masivo, y mucho menos una articulación con los buses verdes, naranjas, azules y vino tinto, es claro que el metro seria la columna vertebral de la movilidad en Bogotá, pero por presiones económicas y políticas este no se ha empezado a construir, aunque la iniciativa data de los años 50, siendo propuesta lectoral de izquierda y derecha, lo más cercano fue en el gobierno Petro cuando la nación anuncio el aporte de u n 70% del valor de la obra, pero con el arranque de la nueva administración de nuevo nuestra columna vertebral en movilidad está en veremos.
Foto  Propia
3-    Otro elemento importante es la creación de una política pública de movilidad, en Medellín por ejemplo cuando se cumplió una década de su funcionamiento se definió un plan maestro de movilidad, en nuestra ciudad existe un incipiente plan estructurado en 2006 que no logra cumplir con las expectativas propias de un Sistema Integrado de Transporte y en general su cumplimiento no ha sido riguroso. 
   4-    La multimodalidad que ya está integrada en Medellín con cables, buses, metro, bicicletas públicas y el tranvía han hecho del sistema uno de los sistemas más dinámicos del país, facilitando y dando una calidad de vida a sus ciudadanos, a pesar de las condiciones topográficas difíciles del Valle de Aburra. Bogotá aunque tiene buses i bicicletas públicas está en pañales en este tema de la multimodalidad lo que va en detrimento de la calidad de vida de los ciudadanos capitalinos.
   5-    Finalmente algo supremamente importante es la  Inversión en cultura, que para el caso de Medellín desde que entró en operación el metro, se han realizado innumerables campañas cívicas y educativas. Incluso se creó la ‘Cultura Metro’ que promueve comportamientos éticos entre los pasajeros.
   Para el caso de Bogotá esta cultura no existe, por el contrario nos encontramos con la cultura de evadir el pago del pasaje, el vandalismo y la poca pertenencia del sistema, esto tal vez debido a que a diferencia del Metro de Medellín, el Transmilenio de Bogotá fue concebido como un negocio particular y no como un activo de la ciudad.
En conclusión Bogotá con un sistema que ya está en operación y saturado como Transmilenio, es difícil y costoso entre otras cosas crear la intermodalidad y realizar campañas de cultura ciudadana.
Lo real es que como fue ideado el gusano rojo y como el metro de Medellín es que el segundo fue hecho basado en una planeación estratégica que beneficiara la ciudad y el primero fue una burda improvisación que pretendía beneficiar a las familias históricas que maneaban el transporte capitalino, ahora bien haciendo convenios con Medellín no se lograra cambiar el tema en Bogotá, lo que debemos hacer es exigir la construcción del metro y no cualquier metro, sino el que fue planeado y que ya tiene estudios, el metro subterráneo complementado con los cables aéreos ya adjudicados. Visto 1592 veces
Transmilenio o Metro esa es la cuestión 
Peñalosa en días pasados según el tren de cercanía es un cáncer y que “Necesitamos Transmilenio por todos lados, es la única esperanza porque la única manera para que nuestro sistema de ...

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