Carlos Lleras de la Fuente ¿La reserva Van Der Hammen?

   Está de moda el nombre y tengo la plena seguridad de que casi nadie sabe quién fue este gran investigador y sabio holandés que hizo maravillosos estudios en nuestro país viajando por todo el territorio, trabajando en perforaciones en terrenos al nivel del mar y hasta más de 5.000 metros de altura. Recorriendo buena parte del país para analizar las formaciones cuaternaria y terciaria en las tres cordilleras y en la altiplanicie; culminó su labor en Colombia donde murió muchos años después pero durante ese tiempo viajó varias veces a Holanda para trabajar con la universidad de Ámsterdam y, además, fue invitado permanente a toda reunión, en cualquier lugar del mundo para dictar conferencias en las reuniones de geólogos y arqueólogos, y también en numerosas universidades.

   Hoy la reserva está amenazada por nuestro alcalde quien ha lanzado dos proyectos que atentan contra la virginidad de esas tierras ubicadas -para desgracia- en la Sabana de Bogotá y ¡al norte de ella!
   Primero Peñalosa habla de desarrollar un gigantesco proyecto de vivienda multifamiliar, lo que ya ofendió a los ambientalistas y, luego, no sé si adicionalmente, hacer pasar por la reserva tres vías que descongestionarían la salida y llegada de y a Bogotá, que por el norte adolece de un tapón vehicular espantoso. En este caso, las protestas fueron menores pues miles de personas se mueven a diario hacia y desde Boyacá y Santander, sin olvidar Chía y buen número de colegios que tienen que hacer despertar a los niños entre 4 y 5 de la mañana para iniciar clases a las 8; el asunto no es menos grave respecto a las universidades y los difuntos, quienes mientras llegan de la iglesia o de la funeraria a su lugar de sepultura o cremación, corren el riesgo de resucitar y ¡encontrar que están en el mismo país, que no ha comenzado el postconflicto y nadie sabe bien cómo es eso ni cuándo!

   La nieta del doctor Van der Hammen apareció en televisión protestando en nombre de su abuelo y su familia por el irrespeto de Peñalosa pero yo, algo desorientado, he hecho una larga investigación a este respecto.

   Primero, mis credenciales: yo fundé y presidí como decano la facultad de Agrología de la Universidad Jorge Tadeo Lozano y soy agrólogo Honoris Causa de ella, calidad que no se pierde por el hecho de que, inexplicablemente en un país que tiene que desarrollar el campo para efectos agrícolas, se debió clausurar por falta de interés en el agro por parte de la juventud. Por cierto que varios egresados de la Facultad ocuparon puestos de importancia en el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, cabeza este último de una exitosa rama de los Lleras Codazzi, muchos de quienes también allí prestaron sus servicios.
   Esta muerte prematura e inconveniente se dio, pienso yo, por pecaminosa negligencia de la Universidad y por las malignas maniobras de los ingenieros agrólogos que trataron de acabar con los forestales y los agrólogos; fue una maniobra que pude trancar durante tres años cuando era Decano de Agrología frenando un proyecto de ley que casi fue aprobado por nuestros estúpidos legisladores en 1964 ó 65.
   Pero mis credenciales no se limitan a la agrología, sino que se hicieron presentes cuando en 1966, con Virgilio Barco y Hernando Reyes Duarte dejamos listo el decreto por el cual, meses después, Lleras Restrepo creó el Inderena, que reemplazó a la CVM y dio nacimiento al Inderena, al Código de Recursos Naturales y a la gerencia de Julio Carrizosa, actos todos que dieron vida a la conservación de los recursos naturales renovables que ahora son nuevamente víctimas de la ignorancia y torpeza de los presidentes y los políticos que tantos daños han causado al país y a quienes los ambientalistas no han logrado frenar.
   Pues bien, ¿en qué consiste la investigación? Lo primero ha sido leer completa y sin saltar ni una sola palabra, las memorias de Van der Hammen que en buena hora publicó el Instituto Caro y Cuervo en bellísima edición, como todas las suyas.
   Lo primero que descubrimos fue al ‘holandés errante’, que llamaríamos recordando a Wagner, quien sin embargo, como el personaje de la ópera, encontró el amor de su vida, en este caso ‘los amores’ pues fueron Anita Malo (su esposa) y Colombia. (Continuará).
¿La reserva Van Der Hammen?
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